Este proyecto, liderado por ANDAR, la asociación navarra de apoyo a personas con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), busca implementar el uso de la realidad virtual y la inteligencia artificial en los tratamientos terapéuticos. Genera un entorno lúdico para dotar de mayor naturalidad a los procesos pedagógicos. Además, también es muy útil para cualquier niño que quiera trabajar en su autoconocimiento o gestión emocional.
En su intervención, José Ángel Andrés destacó conceptos como «la innovación que supone la adaptación de la tecnología y la gamificación a procesos que suponen un impacto directo en la vida de las personas». Así mismo, recordó que proyectos como éste «muestran el compromiso de la Fundación con la territorialidad, apoyando iniciativas en toda Navarra».