El intercambio de cartas se realiza en tres ocasiones a lo largo del curso escolar, siempre bajo el mismo pseudónimo y a la misma persona destinataria, con el fin de establecer y reforzar un vínculo emocional entre ambos. Este anonimato desaparecerá con la tercera carta, en la que se organizará un encuentro para conocerse.
Esta iniciativa tiene diversos objetivos para unir valor terapéutico para mayores y valor formativo para jóvenes, compartiendo sabiduría en sus etapas vitales. Es el caso fomentar la integración social, la comunicación intergeneracional y la transmisión de valores, además de promover una costumbre en desuso, como es la comunicación por carta.